Por lo visto hay censura en el fútbol. Mejor dicho, en TVE. Parece ser que los pitos y silbidos que se produjeron en el partido de la Final de la Copa del Rey de fútbol durante el Himno español fueron obviados por las cámaras de la cadena pública. Y esta obviedad le ha costado su puesto al director de deportes de TVE, Julián Reyes.
Os pongo en antecedentes antes de nada. El pasado miércoles, día 13, se jugó en Mestalla (Valencia) la final de la Copa del Rey que enfrentó al titánico Barcelona F.C. con el entusiasmado Athletic de Bilbao. Antes de que el árbitro, Medina Cantalejo, diera el pitido de inicio al partido, con ambos equipos sobre el césped y su majestad en el palco, sonó el himno patrio, parece ser, que para desquicio de gran parte de la afición tanto bilbaína como culé.
Pitos durante la marcha granadina, haberlos, los hubo. Y se dejaron oír. La cosa no fue fortuita e improvisada. Ya lo traían preparado de casa. Justo en el momento en que empezó a sonar el himno y con él los silbidos, TVE desconectó las imágenes que retransmitían el interior del estadio valenciano, para hacer conexiones con el exterior de Mestalla, con Bilbao y con Barcelona. Se quería conocer como se estaban viviendo los minutos inmediatamente previos al partido en los otros tres puntos calientes. La cuestión es que por televisión nadie se enteró de la pitada, pero por radio sí (no sé que querrían oculta, ¿la realidad?, ¿la irrespetuosidad de unos cuantos?).
Lo que alegó TVE al principio es que en el momento de los pitos se tuvo que desconectar con la emisión dentro del campo y conectar con los otros puntos por un fallo humano (¿despistes, equívocos?) y no porque se quisiera esconder lo que realmente estaba pasando: una mayoría de nacionalistas vascos y catalanes pitaban al rey de España y al himno español. Además, cuando el partido fue retransmitido en diferido una hora más tarde (el partido comenzó a las 22:00 horas en la Península), las imágenes del himno y de la cámara recorriendo los rostros de los 22 jugadores se emitieron, pero esta vez los pitidos prácticamente eran inaudibles y el himno prevalecía por encima de ellos. Y para terminar de rizar el rizo, sacan la imagen de un hincha con la camiseta y la bufanda de los leones y la mano diestra sobre el corazón. Patético, vamos. Ni tanto, ni tan poco.
Pero al día siguiente amanecimos con la noticia de que el director de deportes de TVE, Julián Reyes, había sido destituido de su puesto porque no había hecho bien su trabajo. Como responsable máximo de deportes de la cadena estatal no se le debería cesar de su cargo por un fallo humano que cualquiera puede tener, pero si de verdad fue una censura, el cese se fundamenta en argumentos de valor. Su trabajo de transmisor de eventos deportivos de interés general, creo yo, incluye emitir el evento íntegro sin censurar nada.
La cuestión no es si estuvieron mal o bien los pitidos durante el himno, cada cual que opine lo que quiera, que para eso vivimos en libertad y democracia (aunque ciertos nacionalistas anden anclados en el franquismo y use la violencia para imponer su ‘libertad’). La cuestión es que si realmente hubo una censura a una expresión ideológica se están violando dos derechos fundamentales de la Constitución española: artículo 16.1. “se garantizará la libertad ideológica…” y el artículo 20.1. a)“derecho a expresar y difundir libremente [...] opiniones”, d) “derecho a comunicar o recibir libremente info.”.
El partido quedó Athletic 1 – 4 Barça. Solo me queda felicitar al Barça, que ya tiene el doblete en sus manos (Copa y Liga) y desearle suerte en la final de la Champions.